Hoy me gustaría compartir con todos vosotros la enorme satisfacción y alegría por haber completado una nueva edición de la Media Maratón de Nueva York.
En esta ocasión lo hice nuevamente rodeado de buenos amigos con quienes conformo un gran equipo. Y es que, a pesar de lo que mucha gente piensa, el atletismo, y más concretamente el running, también puede ser un deporte de equipo.
Tanto durante los entrenamientos como en las carreras, la fuerza del grupo sirve para superar adversidades, mejorar tiempos… o incluso lograr que alguien que “no tenga su día” pueda alcanzar la meta. El apoyo entre nosotros, el buen ambiente o la definición de objetivos comunes son la mejor gasolina para logara los objetivos y, sobre todo, disfrutar de este precioso deporte.
¡Vamos a por el siguiente reto!


